Cuenta Atrás

Tiempo que resta para el Lunes Santo, día en el que sale nuestro paso a la calle.

Dias Horas Minutos Segundos

 

PUNTUALIZACIONES (ALBERTO JOSÉ FDEZ GARCÍA)

PUNTUALIZACIONES AL PRIMER CATALOGO DE LAS OBRAS DE FERNANDO ESTÉVEZ, PUBLICADO POR DON PEDRO TARQUIS.

Es digno de todo encomio los trabajos que se hagan en beneficio del Arte y la Historia, aunque particularmente tienen para nosotros un especial significado, como es lógico, las investigaciones referentes al patrimonio de nuestro archipiélago.

Las dos provincias canarias deberían poseer un amplio catalogo artístico en el que se relacionaran todas las valiosa obras existentes en nuestras islas,  con una detallada documentación. Para ello sería necesario contar con aquellas personas que han dedicado su atención a una paciente investigación en la materia.

Sinceramente, en lo que a La Palma respecta, no hemos tenido suerte al ser tratado nuestro patrimonio artístico por diferentes historiadores canarios, aunque nada más lejos de la verdad es que por nuestra parte pensemos haya habido mala intención en los trabajos y comentarios, sino simplemente conclusiones erróneas, atendiendo, que con frecuencia es fruto de una mala información. Aparte, también debemos aclarar que nuestros investigadores insulares no profundizaron en esta cuestión y no prestaron una especial atención a la parte histórico artística de la Isla de La Palma.

Por estas razones creo que se hace preciso consultar las últimas investigaciones llevadas a cabo sobre la materia y, además, contar con la colaboración de los autores por si en ulteriores búsquedas surgieron nuevos datos y aportaciones para añadir o rectificar a la hora de publicar cualquier catálogo  que se refiera a esta cuestión.

Don Pedro Tarquis, constante  colaborador del diario “La Tarde”, publicó en dicho periódico los días 15, 16 y 19 de octubre pasado, unas notas que titula “ Sobre la imaginería de Tenerife – Primer Catálogo de las obras de Fernando Estévez”. De primera impresión nos fue grato contar con  el trabajo publicado, pero una vez leído, nos creemos obligados a puntualizar y corregir algunos detalles en lo que a la isla de La Palma se refiere.

El Señor Tarquis, en el apartado 6, trata de la Virgen del Carmen de la Parroquia de El Salvador, dice que el Rvdo. Señor Don Manuel Díaz encargó esta imagen a Estévez en 1825 y que tomó el dato de don Antonio Rodríguez López en la Biografía que hizo del venerable sacerdote.

Este literato isleño no específica dicho año en su obra; sólo que en 1817, nombrado el señor Díaz párroco de El Salvador, emprendió el arreglo de la iglesia y sus capillas, en las que fueron colocadas ciertas imágenes, entre ellas la del Carmen. La realidad fue que don José María Fierro ajustó con el artista la construcción de la Virgen en 400 pesos. Estévez, en 22 de junio de 1822, solicitó un anticipo de 200, y cobró el resto de la cantidad el 6 de julio de 1824. en 25 de junio de dicho año se embarcó la imagen en el puerto de la Orotava para La Palma, en el barco “Victoria”, para lo que se ocupó a don Francisco Lugo-Viña, según disposición del señor Fierro.

Padrón Acosta, que escribió sobre Estévez, hace grandes elogios de la Virgen del Carmen. Creemos que es justo su comentario y añadamos que el Niño es obra de igual calidad artística que la Virgen, no explicándonos el silencio del señor Padrón ante la magistral talla del infante.

En el apartado 7 se trata del grupo formado por el Señor del Perdón y San Pedro, existente en la nombrada parroquia de El Salvador. Es correcto el comentario que se hace, pero debemos añadir que en una carta de Estévez, fecha 28 diciembre de 1821, dirigida a don Francisco Lugo-Viña, aparece la constancia de haber aceptado el encargo de hacer cabeza y manos del Apóstol, por lo que suponemos que la talla del Señor sea de la misma época. El paso de la negación de San Pedro, de Santa Cruz de La Palma, es la obra cumbre del artista.

Los apartados 8 y 9 hacen referencia a los dos ángeles orantes que se encuentran colocados a ambos lados del sagrario del altar mayor de la parroquia de El Salvador. Como el señor Tarquis no indica fecha debemos informar que las dos tallas fueron colocadas en aquel lugar el 14 de junio de 1843, víspera del Corpus. También habría de catalogarse los otros dos ángeles, de similar modelado a los anteriores; que están colocados a los lados del Sol que nimba el Ojo de la Divina Providencia, existente en la parte alta del retablo de dicha capilla. Es de hacer notar que don Antonio Rodríguez López los menciona en su monografía sobre el señor Díaz y don Pedro Tarquis los silencia en su comentario.

Los apartados 10 y 11 tratan sobre la Cena, relieves en madera, en el mismo retablo. La filiación se dice tomada de la citada monografía. Lo cierto es que en obra de don Antonio Rodríguez López no se específica que sea la Santa Cena, cosa que confirmamos nosotros con nuestro comentario. No existe tal Cena y las figuras que aparecen en ambos bajorrelieves son antiguos profetas de la iglesia.
Los apartados 12 y 13 del catálogo se refieren al Nazareno y Dolorosa que se veneran en la Iglesia de San Miguel de las Victorias, ex-convento dominico de Santa Cruz de La Palma.
Sobre el particular debemos decir que a las dos imágenes empezó a dárseles culto el 7 de marzo de 1841. con esto subsanamos el error cometido por nuestra parte al escribir sobre la semana santa de nuestra ciudad, en unas notas aparecidas en el “Diario de Avisos” en 1963. entonces dijimos que la Virgen había empezado a recibir culto junto a San Juan Evangelista, al año siguiente. Creemos oportuno añadir que este Apóstol, obra del artista grancanario Manuel Hernández “El morenito”, se puso a la veneración pública el 12 de abril de 1843. En aquel entonces a este artista lo hice natural de la isla de La Palma al basarnos en una información verbal dada por don Miguel Tarquis, pero al dirigirme a don Felipe Falcón Suárez, en Las Palmas de Gran Canaria, me confirmó la naturaleza del escultor con la oportuna partida de defunción, aparte la extensa información que recibí del destacado historiador grancanario don Jesús Quintana Medina, fruto de su paciente investigación sobre el citado artista Manuel Hernández.

El apartado 14 se refiere a Nuestra Señora del Rosario, imagen existente en la referida iglesia del ex-convento dominico. El señor Tarquis no aporta documentación alguna sobre la talla de la Virgen. Por nuestra parte especificamos que el autor esculpió la cabeza y manos de la bellísima imagen de Nuestra Señora en 1833 y recibió por su obra la cantidad de 80 pesos. Este tema se trató extensamente por el que suscribe al publicar un trabajo sobre la Esclavitud y Hermandad del Santísimo Rosario, en el “Diario de Avisos” de esta ciudad, el 24 de octubre de 1963.

La filiación que da el señor Tarquis la tomó de don Sebastián Padrón Acosta al ocuparse este autor de Fernando Estévez. Don Sebastián comete sorprendente equivocación al comentar que el Niño que sostiene la Virgen en sus brazos es obra más lograda que la talla de la Madre; lejos de la verdad estaba el comentarista al pronunciarse de esta forma. Aclarémoslo: el Niño no es obra del escultor Estévez, y que éste retocó el que poseía la antigua imagen de la Virgen con objeto de serie colocado la nueva que había hecho, cosa que se llevó a efecto, hasta que la Real Hermandad del Santísimo Rosario estimó que su tamaño no guardaba relación con la proporción de Nuestra Señora y decidió su sustitución. El Niño que actualmente tiene y que vio el señor Padrón Acosta, es obra del artista palmero Carmona López.

El apartado 15 corresponde a la Magdalena de la actual parroquia de San Francisco de Santa Cruz de La Palma. La filiación se tomó del nombrado trabajo de don Sebastián Padrón. Éste la califica como de la época de menos inspiración del artista y el señor Tarquis como de baja inspiración. Ambas apreciaciones nos parecen desacertadas. Esta Magdalena de Estévez, que aparece de rodillas al pie del Crucificado, es talla de cuidado modelado. El artífice logró imprimirle la más viva expresión, en su bello rostro, y prestó el debido esmero al peinar con su magistral gubia, su ondulada cabellera.

Los apartados 39 y 40 se refieren a los Santos Varones de la parroquia de San Juan del Farrabo, de la villa de la Orotava. El señor Tarquis se los atribuye a Estévez recogiendo la opinión que sobre estas esculturas le dio don Domingo Hernández, párroco de dicha iglesia.

La atribución es errónea. Consta en el periódico “ El Time”, de Santa Cruz de La Palma, de 25 de marzo de 1866, que las imágenes de los Santos Varones que se veneran en la citada parroquia son obra del artista palmero Carmona López. Entre otras ocasiones ya hemos comentado que este escultor fue discípulo de Estévez, sin asistir a clase, al ser continuador de su estilo basado en la obra esteviana existente en La Palma.

Apartado 43: La Magdalena de la parroquia de El Salvador. El señor Tarquis aplica esta obra a Estévez, según dice, por atribución tomada de las notas históricas de la Semana Santa de Santa Cruz de La Palma.

No existe Magdalena de Estévez en la parroquia de El Salvador.

En nuestro trabajo dijimos que salía procesionalmente la que fue obra de don Manuel Díaz Hernández, talla poco afortunada, y por esta causa, desde 1946, empezó a salir la Magdalena de Estévez, anteriormente comentada. Sugerimos al autor del catálogo que repase nuevamente nuestros apuntes y, antes de escribir, los consulte, pues en verdad, basándose en nuestros trabajos, que dice conocer, pudo puntualizar bien la obra de Estévez que tenemos en La Palma.

A continuación creemos oportuno hacer mención de otras obras del inspirado artista que no constan en el catálogo publicado y que hoy nos pronunciaremos públicamente atribuyéndoselas a su gubia:

  • El Misterio de Belén que talló para la parroquia de El Salvador. Expuesto a la veneración de los fieles en la fecha de la Natividad del Señor. Las tres figuras, el Niño, la Virgen y San José, presentan el inconfundible modelado del artista tinerfeño

  • El expositor del altar de la capilla mayor de la misma parroquia. Data de 1842, fecha de su colocación, y se abono con los réditos del legado de don Cristóbal Pérez Volcán.

  • El Niño Jesús de la iglesia del ex-convento dominico, de una vara de altura. En esta iglesia había un antiguo altar dedicado al Niño Jesús, que tenía su cofradía. A causa de que un religioso, en un arrebato de locura, prendió fuego a la talla, el 13 de diciembre de 1789, muchos años más tarde se repuso previo encargo hecho a Estévez y que hoy posee aún aquel templo

  • El Cordero de la mesa de Corpus de la parroquia Matriz de El Salvador.

  • El precioso Niño Jesús, de cuna, existente actualmente en Los Llanos de Aridane, propiedad de la señorita Francisca Pereyra-García y Felipe. Se hizo para la casa del teniente coronel, gobernador de las Armas de la isla de La Palma, don José García de Aguiar y Pérez, y que pasó a su descendencia.

  • El Crucificado de la capilla del cementerio de Santa Cruz de La Palma. El artista al tallar el rostro del Señor, ya muerto, recuerda el magistral modelado de su obra cumbre, el Señor del Perdón de El Salvador. Esta obra no ha corrido con buena suerte al no conservar su primer decorado.

Una vez terminado nuestro comentario y las oportunas correcciones, nos creemos en el deber de sugerir a don Pedro Tarquis que sus próximos trabajos tengan mayor fuerza documental, fruto de paciente investigación y consulta. De no ser así, sus escritos podrían, calificarse de peligrosos en lo que a documentación de nuestro arte y nuestra historia se refiere. De esa forma no enriquece ni aclara, todo lo contrario, aportará confusión y errores que después son difíciles de subsanar, en perjuicio de una correcta información.