Tiempo que resta para el Lunes Santo, día en el que sale nuestro paso a la calle.
08 de Septiembre (Ermita de La Luz y San Telmo)
La Festividad de la Virgen de la Luz y San Telmo, es en la actualidad, una de las fiestas que más arraigo tiene en Santa Cruz de La Palma. Los Vecinos del popular Barrio de San Telmo se vuelcan durante estas fechas mediante la realización de diversos actos tanto de carácter religioso, cultural, social y de ocio, que hacen del Barrio el lugar más alegre de la Ciudad en estos días, dándole a las fiestas la categoría que toda festividad popular debería tener. Así mismo, hay que señalar que tras la solemne Función Religiosa, las imágenes de San Telmo, en su formidable Galeón y de Nuestra Señora de La Luz, procesionan por los distintos sectores del barrio siendo recibidos en cada uno de ellos por fuegos artificiales, voladores, así como por los tradicionales cuadros plásticos y por las diferentes Loas a la Virgen cantadas por los vecinos.
En Cuanto a la talla de La Virgen de la Luz fue esculpida alrededor de 1718 por Juan Manuel Silva Vizcaíno (Fernández García:1969), aunque la donación de la imagen no se registra hasta 1733 (Pérez Morera:1994,144), año en el que estaba activo en la isla el imaginero, Domingo Carmona. Con respecto a la misma hay que señalar que, en un primer momento, fue venerada bajo al advocación de Nuestra Señora del Carmen, pero con la llega a nuestra parroquia de la actual Virgen del Carmen, del Escultor Orotavense Fernando Estévez, se venera como nuestra Señora de La Luz y San Telmo.
En cuanto al Galeón de San Telmo es posible que sea obra del maestro Andrés del Rosario puesto que su construcción coincide con su etapa de plena actividad (1660-1693), en un momento que ningún otro artista podía colocarse a su altura en la isla.
El Galeón de San Telmo es una excepcional representación de una nave procesional, realizado en madera sobredorada y lienzo. De él existe una reproducción en el Museo Naval de Madrid efectuada hacía 1934. La nave, que poseía una tripulación de pequeños marineros toscamente tallados en madera, reproduce un galeón español del siglo XVII y sirve de andas a la imagen de San Telmo colocada en el puente. El santo dominico, protector de mareantes y pescadores, recorría en su festividad las calles del barrio de su nombre, cargado a hombros de fervorosos marineros. En 1681, el Visitador Pinto de Guisla mandó hacer unas andas doradas para el santo, lo que hizo suponer al investigador palmero Alberto José Fernández que fue entonces cuando surgió la bella e ingeniosa idea de construir el barco para los recorridos procesionales.
El Galeón de San Telmo interpreta un tema de profunda significación iconográfica, el de la Nave de La Iglesia, que, el arte contrarreformista, no sólo hace su singladura por el mar del mundo sino que es una nave victoriosa, que supera los asaltos de corsarios y enemigos que quieren abordarla. Es la nave de la Iglesia Militante, triunfante en la batalla de Lepanto. Por esta razón, la Virgen y el Niño, pintada al óleo, y los cuatro evangelistas, pilares sobre los que se asienta la doctrina de la Iglesia, figuran en la popa del barco, va artillado con catorce cañones en cada costado que lo protegen de los ataque de piratas y herejes.(Magna Palmensis)
Algunos apuntes históricos
La preciosa ermita dedicada al dominico San Pedro González Telmo, conocido popularmente como San Telmo o “San Telmito”- Patrono de las gentes de la mar-, bautizó el barrio del extremo sur de la ciudad de Santa Cruz de La Palma. Fue construida antes de 1551 por los mareantes sobre el risco que domina el puerto de la capital palmera. Esta confraternidad, constituida por pescadores, marinos y navegantes, se fundó en 1591 y ayudó a construir la ermita desde sus cimientos entre 1675 y 1680. Esto fue gracias a la aportación del uno y medio por ciento de lo “que ganasen en los viaxes” y en las limosnas obtenidas en los “barcos de trabiesa y de pescar”.
Finalizadas las obras del nuevo templo, se construyó el magnífico retablo mayor entre 1680-1790. Su autor fue el afamado artista Don Andrés del Rosario. Ha sido calificado por el profesor Don Alonso Trujillo de “hermosa joya”, obra de un maestro “poseedor de una categoría artística bien notoria (…) No tiene en todo el Archipiélago otro ejemplar que pueda comparársele”. Es precisamente en este fabuloso retablo donde se encuentra el Santo Patrón San Telmo. La antigua escultura se halla custodiada actualmente en la sacristía, mientras que la nueva está ubicada más concretamente en la hornacina inferior derecha (izquierda del espectador). En el centro de este altar se halla entronizada la bella efigie de Nuestra Señora de La Luz, tallada por el ilustre palmero Don Juan de Silva en 1718. Se trata de un delicado candelero o talla de vestir, cuyo rostro sigue el modelo flamenco arquetípico en el taller familiar, como nos informa detalladamente el profesor palmero Don Jesús Pérez Morera en su magnífica obra, Silva. La hermosa imagen fue venerada anteriormente en la Parroquia Matriz de El Salvador bajo la advocación de la Virgen del Carmen.
Según marca la tradición, ambas imágenes recorrieron el larguísimo itinerario procesional por el populoso barrio de San Telmo las noches del 7 y 8 de septiembre pasado, entre plegarias, loas, cuadros plásticos e interminables fuegos de artificio. La barriada se volcó con sus Patrones. Todas las estrechas y empedradas calles, así como las pintorescas plazoletas, fueron adornadas profusamente con banderitas, damascos y gallardetes. Recordando las palabras de un hijo del barrio, Don Domingo Cabrera: “El Galeón surca el páramo florido y a La Luz le abre el camino entre rezo y contemplación”.
La preciosa imagen de la Virgen aparecía en todo su esplendor, con nuevo manto y adornada con sus mejores galas y joyas y bajo un baldaquino hermosamente decorado. El Santo estaba entronizado en su magnífico galeón del siglo XVII. Es una excepcional representación de una nave procesional, artillada con catorce cañones en cada lado, realizado en madera sobredorada y lienzo. Reproduce un galeón español de aquella época y le sirve de andas a la imagen del mártir dominico, que es colocado en el puente. Se supone que el Visitador Pinto de Guisla mandó hacer este trono en 1681 como ingeniosa idea para hacer los recorridos procesionales, tomando como modelo las andas de la Virgen del Buen Viaje del Real Santuario de Nuestra Señora de Las Nieves. Una maqueta de gran precisión que fue reproducida en 1934 para el Museo Naval de Madrid y que tiene una pintura de la Virgen y los cuatro Evangelistas en la popa y una serie de pequeños tripulantes de madera, todos ellos ocupados en distintos trabajos.
Enhorabuena a todo un barrio que ha sabido, como pocos, mimar y guardar las tradiciones. Una tradición que ha servido, como antaño, de unión a tantas familias y vecinos. Gracias a Félix - cuidador de la ermita y motor y alma de las fiestas-, y a su grupo de personas, por un trabajo bien hecho. Es un orgullo para toda una población como Santa Cruz de La Palma. Ojalá otros barrios sigan este ejemplo y recuperen su identidad.José Guillermo Rodríguez Escudero